Llevo dias dandole vueltas al asunto. Después de borrar los dos artículos contados de mi anterior blog, pensaba que ya no volvería a animarme y de hecho, y a pesar de estar escribiendo estas lineas en mi nuevo reducto, sigo sin tenerlo claro. ¿Que busca la gente al contar su vida privada por internet, a merced de millones de desconocidos? ¿Quien quiere que lo lea, sus contactos ciberneticos o espera llegar más allá y entretener a alguna alma errante de la red? ¿Se sienten mejor tras escribir sus cuatro lineas periodicas?
En fin, tendré que averiguarlo por mi mismo. De momento, aquí está mi nuevo blog. Con una interface más sencilla. Un look más preciosista y acorde con mi tendencia a azularlo todo y con mi nick de siempre, sin los guioncitos que tanto me fastidiaban a los lados y que me impusieron un error con la cuenta de correo.
A ver cuanto me dura este...